martes, 23 de octubre de 2007

Una bella ilusión llamada Mundial


Perú y sus posibilidades de clasificar a Sudáfrica 2010

Me gustaría dejar un pensamiento claro desde el inicio: no creo que tengamos, hoy, posibilidades de asistir al siguiente mundial. Y remarco “hoy”, pocos días después del empate en Lima contra Paraguay y la derrota, en Santiago, frente a Chile.

Hoy, Perú, no tiene armas para ir al mundial. Es un equipo pobre, línea por línea, le duela a quien le duela. Se hablo mucho de la gran ofensiva que tenemos, muchos nos entusiasmamos –me incluyo- con un Paolo Guerrero, un Claudio Pizarro o un Jefferson Farfán. Pero como siempre, la verdad duele.

Claudio Pizarro no es el jugador del Bayer, el aguerrido, el que mete todas, el que está siempre presente; es otro. Parece que cada vez que toma un avión desde Londres, alguien lo rapta antes de llegar a Lima, y se baja del avión un hijo de cualquiera, un jugador más del montón.

Pero no es toda su culpa, sería descabellado achacarle todos nuestros problemas a uno de tantos jugadores. Farfán no es la gran estrella que pretendemos que sea. Es un buen jugador, de lo mejor que tenemos, pero no es Robinho o Messi, al menos hoy no lo es –y dudo que llegue a serlo-.

El otro del tridente, la punta que más sobresale, el 9, nuestro goleador, estuvo ausente. Algunos medios, encabezados por ciertos periodistas que no vale la pena mencionar, aseguraron que con él, la historia hubiese sido otra. No me la creo. Guerrero es un gran jugador, tanto o más –depende del punto de vista de cada uno- que Solano, Vargas, Acasiete o cualquier otro peruano capaz de vestirse con la blanquirroja, pero no es nuestra salvación. Aún no nace un jugador que gane solo los campeonatos, digan lo que digan los fervientes seguidores de Maradona.

Con Paolo el juego no va a cambiar, se necesita algo más que un jugador con mucho empeño. Los 11 en cancha deben demostrar por qué están ahí. Deben matarse en cada balón y salir siempre con la cabeza en alto, sin importar el resultado. Y creo que eso no se vio en los 2 primeros partidos. Un equipo desunido, al menos en el terreno de juego. No tenemos medio campo, no tenemos laterales.

Hay quienes creen que es culpa de Chemo, que no llamó a los jugadores correctos, que no hizo el planteamiento adecuado, que no es un buen técnico y muchas otras cosas más. Tal vez en algunas tengan razón, pero ahora no es el momento para buscar culpables ni pedir la cabeza de un técnico que acaba de comenzar. Hay que dejarlo trabajar.

Pero eso sí, yo le recomendaría a Chemo –o a alguien allegado a él- que se compre Directv, porque no puede ser que crea que Chiroque es el recambio ideal para ganar un partido contra Paraguay.

No sé por qué nos emocionamos con algunos triunfos, cuando nuestra realidad es otra. Sudáfrica está lejísimos, y más cuando se cree en algo que no existe. Un mito que dice que los peruanos jugamos bien al fútbol. Un mito que parece que la gente se creyó hace muchos años.

Es momento de despertarse y darse cuenta de lo que realmente pasa a nuestro alrededor, la clasificación al mundial no es más que una bella ilusión.

lunes, 8 de octubre de 2007

La 2.0


Un blog es un sitio Web, periódicamente actualizado, que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores. El término blog proviene de las palabras Web y log ('log' en inglés = diario).

Este ya no tan nuevo espacio mediático, le permite a cualquiera con acceso a Internet poder expresarse libremente, es decir, escribir sobre lo que más le venga en gana (http://www.elperroviale.blogspot.com). Prueba de ello son los millones de blogs que hoy inundan la red. No hay requisitos académicos. Solo tienes que saber cómo crearlo –francamente es más sencillo que crearte una cuenta de correo electrónico-y listo. Hay tantos blogs como temas en el mundo. Y lo más importante, no tienes que ser un experto para escribir ni para manejarlo.

Otro aspecto fundamental de los blogs es su interactividad, especialmente en comparación a páginas Web tradicionales. Dado que se actualizan frecuentemente y permiten a los visitantes responder a las entradas, los blogs funcionan a menudo como herramientas sociales, para conocer a personas que se dedican a temas similares; con lo cual en muchas ocasiones llegan a ser considerados como una comunidad.

Los primeros blogs estadounidenses populares aparecieron en 2001: AndrewSullivan.com de Andrew Sullivan, Politics1.com de Ron Gunzburger, Political Wire de Taegan Goddardy MyDD de Jerome Armstrong — tratando principalmente temas políticos.

En 2002, el blogging se había convertido en tal fenómeno que comenzaron a aparecer manuales COMOs, centrándose principalmente en la técnica. La importancia de la comunidad de blogs (y su relación con una sociedad más grande) cobró importancia rápidamente.

El año 2005, se escogió la fecha del 31 de agosto, para celebrar en toda la red, el llamado "día internacional del Blog". La idea nació de un blogger israelí llamado Nir Ofir, propuso que en esta fecha los blogger que desarrollan bitácoras personales enviaran cinco invitaciones de cinco blogs de diferentes temáticas a cinco diferentes contactos, para que así los internautas dieran a conocer blogs que seguramente otras personas desconocían y les pudiera resultar interesantes.



http://video.google.es/videoplay?docid=6208549492197701820&hl=es



Periodismo Bloggero

La aparición de los blogs en Internet ha supuesto en el periodismo una revolución en su definición; funcionarios, estudiantes o amas de casa pueden ya participar de modo activo en las corrientes de información como sí de profesionales de la comunicación se tratasen. En Estados Unidos, los periodistas se han apuntado a esta nueva ola publicando sus blogs o bitácoras digitales en la red; no obstante, estos espacios suelen ser meros soportes para la opinión y las informaciones que contienen no están revisados por un editor.

http://video.google.es/videoplay?docid=-9045884203480868458&hl=es


Los detractores de esta medida son claros: la concepción de periodista entra en contradicción con los blogs; según la profesora de ética y medios de comunicación de la Universidad de Minnesota, Jane Kirtley, opina que “siguiendo la tradición estadounidense, esperamos que el reportero tenga un rol desapasionado, y no el de hincha o el de soplón; los blogs, en gran parte, basan su éxito en la información privilegiada y la opinión”.

Para Pepe Cervera, director de la Escuela de Periodismo Digital del diario español 20 Minutos, “la red afecta a todos y el periodismo no ha escapado a su influencia. Los blogs se han convertido en el motor del cambio en la prensa.”

Pero al final del día no, importa el medio ni el soporte, el periodismo siempre va a ser el mismo. Nuestro trabajo, como bloggero o periodista o ambos, es hacerlo bien.

El Diez


· Más que un simple número, un sentimiento.
Desde chiquitito, cuando mi tío me llevaba al estadio o cuando acompañaba a mis padres a ver a mi hermano jugar fútbol, desde tan temprana edad, uno se da cuenta que dentro del cama, hay un número que siempre destaca: el 10.
Diego Armando Maradona, Pele, los 2 más grandes de todos los tiempos (al menos así lo dicen los conocedores del fútbol) lo llevaron siempre en su espalda. Y no sólo ellos, miles más, algunos con la ilusión de creer que el número hace al jugador, otros copiando a sus ídolos, y otros más tendrán sus razones.
Un poco más crecidito, la idea inicial se vio reforzada por uno de varios dibujos que acompañaron mi niñez y adolescencia recién terminada: Super Campeones (o Capitán Tsubasa). Estas caricaturas narraban la historia de Oliver Atom, un niño japonés que soñaba con convertirse en el más grande jugador de fútbol de todos los tiempos. Para no alargarla, llevaba la diez en la espalda. Y dentro del campo, llevaba una connotación trasladada de la vida real a la pantalla; en mi caso, al revés.
El diez es más que un simple número. Conlleva sentimientos tanto en el jugador como en el hincha. Tal vez, y no creo equivocarme, se espera más de aquel que lleva dicho número que del resto.
Aunque esto, hoy, ya dejó de ser así.

La desaparición de una casta
Todos tenemos impresos en nuestra memoria las inolvidables actuaciones de jugadores como Cubillas, Maradona, Pelé y Matthaüs –y cientos más, pero el artículo no alcanza para mencionar a todos, lamentablemente-. Pero con los años, el fútbol actual dejó de darle cabida en sus canchas a tan maravilloso talento acompañado del tan glorioso símbolo numérico.
La casta a la que me refiero, y que es la heredera, generación tras generación, del número 10, es la del armador, el volante creativo, el inventivo. Pero esto ha ido decayendo con los años. No solo es la desaparición de la posición, sino de la unión con el número. Hoy se juega con números que llegan hasta… bueno, las palabras sobran cuando la imaginación está de por medio.
El volante creativo, como tal, es una especie en vías de extinción y no vislumbró su recuperación. El fútbol moderno le robó su lugar y se lo dio a los media puntas o los volantes mixtos o simplemente colocó a otro volante más de marca o un 3er delantero. Y, mal que bien, parece que le funciona a algunos.
Personalmente, me gusta que exista un volante de armado fijo dentro del campo. Esto se debe en gran medida a que crecí jugando con un 4-4-2, con un rombo fijo en el medio. Hasta estos días sigo jugando winning con la misma formación y creándoles posiciones a jugadores y acomodándolos para que encajen en mi esquema.
Pero retornando a la realidad, son pocos los que quedan en dicha posición. Cuando pensé en escribir este artículo, me enfrasqué en una conversación con un amigo sobre quiénes son aquellos volantes creativos que aún se ajustan y se me hizo realmente difícil encontrarlos: Rui Costa jugando sus últimos partidos por el Benfica portugués, Román Riquelme que no está jugando y, viendo el campeonato peruano, Máyer Candelo.
Sería iluso de mi parte decir que ellos son los únicos, pero representan un tipo de juego que está desapareciendo. Rui Costa está cerca al retiro, Riquelme ni siquiera juega y Máyer Candelo resalta en un campeonato mediocre como el peruano.
Revisando mentalmente uno por uno los equipos más grandes y exitosos –hoy no sólo se triunfa por el renombre- a nivel internacional en los últimos años, y nada. El Milan de Carlo Ancelotti juega con Kaká como media punta, no con un creativo; el Real Madrid de Vicente del Bosque jugaba con Zidane en la primera línea de volantes, con Figo recostado sobre una banda; y el Manchester United de Sir Alex Ferguson, con Scholes en primera línea de volantes, Ronaldo por una banda y Giggs por la otra.

Una nueva generación
El fútbol moderno casi no coteja entre sus nuevos dogmas la posición del 10. Lo actual dejó de lado al creativo por excelencia, pero nos dejó una nueva casta. Una nueva generación que juega con cualquier número, y en otra posición, pero nos hace soñar, pararnos de nuestras camas e ir a los estadios a disfrutar con su juego que se asemeja, desde la espectacularidad, a las del 10 de antaño.
Jugadores como Messi, Ronaldinho, Zidane –antes de retirarse- Kaká y, dándome una vuelta por nuestras canchas, pero si ánimo de igualarlos, Jhonnier Montaño. Estos cracks, y varios más, me emocionan de sobre manera. Hacen que el fútbol siga siendo el espectáculo supremo a nivel deportivo.
Esta nueva generación dejó el centro de la cancha y se arrimo a la banda, donde realizan sus piruetas y genialidades con mayor soltura, y creo que el público se lo agradece, puesto que hoy los tienen más cerca de las graderías que nunca.
Yo también lo agradezco y vibro como cualquier hincha del fútbol, pero siempre llevaré en mi brazo izquierdo una pequeña banda negra imaginaria en honor al número 10 y a aquellos que defendieron todo lo que representa.