domingo, 26 de abril de 2009

Como caído del cielo


Para los hinchas del Real Madrid es un ángel, para los del Barcelona un demonio. Su nombre Raúl Gonzalez Blanco, lleva la 7 en la espalda y su trabajo es el gol. Hoy podrá descansar tranquilo. Sus 3 tantos le sirvieron a su equipo para recortar 3 puntos y dejarlos de cara al partido más esperado de La Liga, el derby que será este sábado 2 de mayo, a tan solo 4 puntitos del Barza. Algo que parecía utópico hace unos meses atrás. Pero las ganas, el pundonor y una campaña que lo haría merecedor en cualquier otro año del primer lugar, han hecho que dejen de soñar y vean con buenos ojos el tricampeonato.
El Madrid se enfrentó al Sevilla, tercer equipo en la clasificación, venido a menos tras ser goleados por 4-0 en el Camp Nou y con muchas ganas de alejarse del Valencia, que le viene pisando los talones hace mucho tiempo. Comenzó bien, agresivos, precisos, desbordando por las bandas y encontrando siempre el arco. El gol llegó pronto gracias un cabezaso certero de Renato. Todo parecía cuesta arriba para los dirigidos por un -tontamente- abucheado Juande Ramos, entrenador que llevó a los sevillanos a ganar la Copa UEFA y que no fue bienvenido en su antigua casa.
Había fiesta en las tribunas. El Sevilla parecía tener el partido controlado. Raúl y compañía no parecían hacerle frente, pero poco a poco esto fue cambiando. Los merengues pusieron el balón al piso y se incrementó el juego en el medio campo. Nuevamente Diarra y Gago fueron figuras fundamentales.
Con la posesión de pelota, el Madrid empezó a llegar al arco de Palop y es así que al final de la primera etapa el 7 blanco logró el empate tras una descolgada de Mertesacker -sí, el back- por la banda de derecha que terminó en un buen centro al corazón del área y una definción precisa.
Para el segundo tiempo, ya con más ánimos y nuevos bríos, los merengues salieron con todo dispuesto a llevarse los 3 puntos. Nuevamente Raúl, en dos oportunidades, consiguió cerrar el partido, mas no el marcador. Capel, a diez para el final, consiguió emocionar a los sevillanos por unos instantes, pero Marcelo -el muy bien improvisado volante ofensivo, ex lateral izquierdo- cerró cifras faltando pocos segundos para que el árbitro pitara.
Se le viene una semana tranquila al Madrid, claro, siempre comparándola con la del Barza, que a mitad de semana choca contra el Chelsea en Inglaterra en el primer partido de semifinales de la Champions League. A estar pegados de la tv que se vienen un par de semanas más que emocionantes.

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