martes, 14 de abril de 2009

Culé y olé


Cuando el sorteo se dio, este partido fue uno de los que más llamó la atención. El Barcelona no llegaba en su mejor momento y el Bayern venía en ascenso en la liga alemana y de meterle 12 al Sporting de Lisboa. Daba para análisis, para especulaciones y se preveía muchas emociones. Bueno, estas llegaron pero solo para el lado español.
De ida, en el Camp Nou, el Barza supo cómo atacarlo y darle por donde más le dolía. Se anticipaba el duelo entre Lahm y Messi; nunca se dio. El Bayern fue sobrepasado en el primer tiempo con un duro 4-0, que pudo ser más pero que los catalanes decidieron -porque ellos mandaron durante los 90 minutos- dejar así.
En la semana, antes del partido de regreso, el técnico Klinsmann trató de ponerle paños fríos al partido y aseguró (absurdamente) que había visto jugar al campeón de Europa. Por más cierto que esto pueda ser, no debió decirlo. Tal vez esto le llegue a costar el puesto, no lo sé.
Terminan los 90 en alemania. Un marcador que refleja, en parte, lo que se vio dentro dentro del verde. Los bávaros propusieron algo de fútbol, algo de verticalidad, siempre a través de un jugador que ha dejado entrever que le gustaría ser azulgrana, Frank Ribery. Hoy el jugador más desequilibrante del fútbol alemán. El duelo esta vez sí se entabló por el lado derecho, pero el pirata loco se las vio frente a Daniel Alves, el ex Sevilla, que tuvo uno de sus mejores partidos. Mucha marca, mucha entrega y también algo de patada para detener al francés.
Pero poco a poco el Barcelona supo quitarle el balón. Para ese propósito Guardiola puso un candado de doble llave en el medio. Keita y Toure se aseguraron de quitarle continuidad a Ze Roberto y Van Bommel. Arriba, Iniesta se disfrazaba de Henry por la banda izquierda, siempre haciendo que el juego sea lo más fácil posible. Tocándola en primera cuando era necesario, reteniéndola cuando había que hacer la pausa. El verdadero cerebro del equipo.
Sin el balón, el Bayern tuvo que arreglárselas para llegar al arco de Valdés y así llegó el gol en los primeros minutos del 2do tiempo. Ribery entró solo por el lado izquierdo y definió como él sabe, dejando a Valdés en el piso.
Los catalanes no se desesperaron y su gol llegó producto de una linda jugada. Digna de ser puesta en un lienzo y enmarcarla para la eternidad. Toque tras toque, movieron de lado a lado el balón y a su rival que no sabía cómo quitarsela. Se contaron 17 pases seguidos. Al final fue Keita con un poderoso remate de izquierda, desde la media luna del área, quien la mandó a guardar. La imagen de Demichelis con el balón entre sus manos reflejaba la impotencia de un equipo que dejó todo en la cancha pero ni con eso le alcanzó para llevarse la victoria en casa.
Hoy Messi no fue figura, pero mantuvo ocupado a Lahm, quien no pudo dejar su puesto. El Bayern no encontró su lugar en el campo y se van de la Champions porque así lo quisieron los azulgranas, quienes se fueron aplaudidos por un estadio que supo aceptar la superioridad de su rival.
Barza llega a las semis sin perder jugadores por tarjetas, algo rescatable. Se le viene partidos difíciles, pero comienza la serie en casa, con la posibilidad de "definirla" desde el arranque. Su rival un equipo inglés que llega tras dejar a un viejo amigo y mucho sudor en la cancha.
El Chelsea promete ser un oponente duro. En un par de semanas veremos cómo les va. Le pongo mis fichas a Iniesta, Messi y compañía.

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