
No pienso decir que me esperaba una goleada así, imposible de preveer. Pero asegurar que no me sorprende que el Barcelona haya salido a la cancha a hacer su juego, imponer su estilo desde el primer minuto de juego (Iker apareció a los 30 segundos salvando su portería), eso es diferente.
Este Barza, que ha sabido ganarse el corazón de todos los amantes del fútbol -porque el que no quiera ver su gran juego está ciego- va a pasar a la historia. Realmente no importa si consigue el trío de campeonatos (a saber: juega la final de la Copa del Rey, está en la semifinal de la Champions con muy buenas posibilidades de llegar a la última fase y es puntero indiscutido en La Liga), mas le va a ayudar bastante cuando salgan los críticos de su juego, porque siempre los hay. Orates que no ven más allá de la camiseta. Déjenlos, es una pena, pero para ellos.
Este Barza, que hoy goleó 6-2 en el Santiago Bernabeu, que cortó una racha de 18 partidos sin conocer la derrota del Real Madrid -es más Juande solo había perdido un match en todo su historial como técnico merengue, pueden adivinar el rival ... sí, los mismo muchachitos de hoy- y dejó algo claro: están para cosas grandes.
Salieron al gramado sin presión o si la tuvieron son muy buenos actores. Para aumentar el drama vivido durante toda la semana, los blancos se pusieron en ventaja antes de los veinte minutos, gracias a un buen desborde de Sergio Ramos por la derecha, centro al corazón del área y ese 9 improvisado que tienen a veces apareció. Este jugador que parece no ser digno de vestir la albiceleste, pero que ha salvado en más de una decena de veces a su equipo: Gonzalo Higuaín. Gran cabezaso, lejos de Valdéz. Parecía que las cosas se ponían color de hormiga y por unos breves minutos lo fue.
Sin embargo, llegó el empate tras un soberbio pase de Messi por encima de la defensa, quien arrancó unos metros más atrás en el campo, entre Gago y Diarra, que jamás lo pudieron parar. La redondita le llegó a Henry que definió con toda la clase del mundo. Pasaron menos de 5 minutos y Carles Puyol, capitán del equipo y una de las figuras de este cuadro, logró elevarse en el área y poner el balón lejos de Casillas.
Con el marcador en contra, los merengues salieron a buscar el partido y la jugada les salió mal. Antes de irse al descanso, Messi roba una pelota en 3/4 de cancha a Diarra y enfiló solo ante un desesperado Iker, quien no sabía qué hacer para detener más balones. Fue una de las figuras de la cancha. Gracias a él no hubo más.
El segundo tiempo fue un ballet. La pelota al piso, pegadita al pie en la media cancha. Si había que buscar un pase largo, siempre a las bandas y a un jugador libre. Alves y Abidal siempre pegaditos a la línea blanca. Etoo buscando siempre las paredes, Henry bien abierto. Xavi e Iniesta conduciendo el equipo como si fueran unos titiriteros. Mientras el Real miraba.
Sin embardo, en una salida con el balón, Robben consigue una falta cerca al área, quien él mismo cobra. Conexión aérea con Ramos y un 3-2 injusto, pero que le daba emoción al encuentro. Pero el Barza no le gusta andar a media máquina y buscó darle aire a su inminente victoria. Llegó nuevamente Henry por el costado, después Messi y al final un envalentonado Gerard Pique para cerrar la fiesta.
Por ahora hay alegría en Barcelona. Le sacaron 7 puntos a su querido Madrid. Parece que todo está terminado. El miércoles tendrán que hacer lo mismo si quieren vulnerar al Chelsea. Veremos qué pasa. Por ahora, GRACIAS Guardioa y compañía, que lo de hoy fue una muestra de lo que es el verdadero fútbol.


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