
Italia había tenido un partido pobre ante Estados Unidos, pero había logrado imponer su hegemonía sobre Estados Unidos a través de la grandeza de los nombres en su alineación. Egipto supo complicarle el día a Brasil, mas se fue de la cancha con las manos vacías, aunque dejando una buena sensación. Hoy se enfrentaron en el campo y los africanos volvieron a ser una grata sorpresa en este torneo al vencer por 1-0.
En base a coraje, esfuerzo y táctica los egipcios consiguieron una importantísima victoria frente a los últimos campeones del mundo. Nuevamente Italia dejó mucho que desear. Es un equipo sin aspiraciones, sin un sistema de juego definido y les falta un conductor que los lleve de la mano. En el certamen del 2006, Totti y Del Piero fueron los encargados de dicha tarea. De ahí en adelante, el resto del equipo funcionó. Hoy ninguno de los dos está presente. La tarea fue asignada a Andrea Pirlo, sacándolo de su posición como volante mixto que ocupa habitualmente en el Milan y que le da los mejores resultados porque sorprende cuando arranca con el balón en media cancha o con sus pases en profundidad.
Pero a Marcelo Lippi, director técnico de Italia, parece no interesarle mucho esto. Trajo a de Rossi y Gattuso y los puso a marcar, dejándole todo el trabajo creativo a Pirlo. El traje de Totti le quedó enorme. El volante mixto del Milan es exactamente eso, no un 10 ni un generados de espacios. Además de haberlo sacado de su ambiente, no está teniendo un buen torneo. Su remate de media distancia, sello habitual, es deficiente. No le sale una.
Por las bandas, clave fundamental del triunfo en Alemania 2006, Lippi optó por los mismos laterales: Zambrotta por la derecha, Grosso por izquierda. No son ni la sombra de lo que fueron. Ahí pierde sorpresa en el ataque y las aperturas necesarias para colocar los centros que Iaquinta o Luca Toni necesitan. El juego italiano se vuelve predecible.
Sin embargo, soy algo mezquino con Egipto. Le achaco la culpa de la derrota solo a Italia, cuando no es así. Los africanos se colocan en el campo de juego y buscar exacerbar cada error de su rival. Se vio frente a Brasil, atacándolos durante buena parte del encuentro. Hoy contra los europeos la historia fue la misma. Ya en los minutos finales quedó claro que el resto físico podrá ser un problema si llegan a pasar a la siguiente fase. La concentración y la marca que proponen es difícil de aguantar a lo largo de 90 minutos. Brasil pudo aprovecharlo, Italia no.
Ahora el grupo está lindo, en especial para los españoles, que ya tienen asegurada la clasificación y que, salvo alguna rareza, será en el primer lugar, lo que los llevará a jugar en semifinales contra el segundo del grupo analizado. En este Brasil tiene 6 puntos, contra los 3 de Egipto e Italia, dejando en el fondo a la decepción del torneo, Estados Unidos con 0. La próxima fecha, donde se enfrentarán los italianos contra los brasileños, definirá todo. Egitpo, si sigue al mismo nivel deberá ganarle con facilidad a su similar norteamericano.
Celebran en Egitpo, celebran en España. Yo no tanto, se cae mi candidato.
(El de la foto, por si acaso, es Mohamed Zidan, delantero estrella del Egipto. Con lo que está jugando, no sorprendería que sea noticia con un transpaso importante. Se lo tendría merecido.)




