jueves, 18 de junio de 2009

¿Se acabó la forza?


Italia había tenido un partido pobre ante Estados Unidos, pero había logrado imponer su hegemonía sobre Estados Unidos a través de la grandeza de los nombres en su alineación. Egipto supo complicarle el día a Brasil, mas se fue de la cancha con las manos vacías, aunque dejando una buena sensación. Hoy se enfrentaron en el campo y los africanos volvieron a ser una grata sorpresa en este torneo al vencer por 1-0.
En base a coraje, esfuerzo y táctica los egipcios consiguieron una importantísima victoria frente a los últimos campeones del mundo. Nuevamente Italia dejó mucho que desear. Es un equipo sin aspiraciones, sin un sistema de juego definido y les falta un conductor que los lleve de la mano. En el certamen del 2006, Totti y Del Piero fueron los encargados de dicha tarea. De ahí en adelante, el resto del equipo funcionó. Hoy ninguno de los dos está presente. La tarea fue asignada a Andrea Pirlo, sacándolo de su posición como volante mixto que ocupa habitualmente en el Milan y que le da los mejores resultados porque sorprende cuando arranca con el balón en media cancha o con sus pases en profundidad.
Pero a Marcelo Lippi, director técnico de Italia, parece no interesarle mucho esto. Trajo a de Rossi y Gattuso y los puso a marcar, dejándole todo el trabajo creativo a Pirlo. El traje de Totti le quedó enorme. El volante mixto del Milan es exactamente eso, no un 10 ni un generados de espacios. Además de haberlo sacado de su ambiente, no está teniendo un buen torneo. Su remate de media distancia, sello habitual, es deficiente. No le sale una.
Por las bandas, clave fundamental del triunfo en Alemania 2006, Lippi optó por los mismos laterales: Zambrotta por la derecha, Grosso por izquierda. No son ni la sombra de lo que fueron. Ahí pierde sorpresa en el ataque y las aperturas necesarias para colocar los centros que Iaquinta o Luca Toni necesitan. El juego italiano se vuelve predecible.
Sin embargo, soy algo mezquino con Egipto. Le achaco la culpa de la derrota solo a Italia, cuando no es así. Los africanos se colocan en el campo de juego y buscar exacerbar cada error de su rival. Se vio frente a Brasil, atacándolos durante buena parte del encuentro. Hoy contra los europeos la historia fue la misma. Ya en los minutos finales quedó claro que el resto físico podrá ser un problema si llegan a pasar a la siguiente fase. La concentración y la marca que proponen es difícil de aguantar a lo largo de 90 minutos. Brasil pudo aprovecharlo, Italia no.
Ahora el grupo está lindo, en especial para los españoles, que ya tienen asegurada la clasificación y que, salvo alguna rareza, será en el primer lugar, lo que los llevará a jugar en semifinales contra el segundo del grupo analizado. En este Brasil tiene 6 puntos, contra los 3 de Egipto e Italia, dejando en el fondo a la decepción del torneo, Estados Unidos con 0. La próxima fecha, donde se enfrentarán los italianos contra los brasileños, definirá todo. Egitpo, si sigue al mismo nivel deberá ganarle con facilidad a su similar norteamericano.
Celebran en Egitpo, celebran en España. Yo no tanto, se cae mi candidato.
(El de la foto, por si acaso, es Mohamed Zidan, delantero estrella del Egipto. Con lo que está jugando, no sorprendería que sea noticia con un transpaso importante. Se lo tendría merecido.)

miércoles, 17 de junio de 2009

Una breve revisión a la Copa Confederaciones


Aunque el torneo de la Copa Confederaciones puede ser un buen termómetro para medir las habilidades y debilidades del anfitrión en cuestiones de infraestructura, también puede ser tomado para analizar a ciertas selecciones. En alguna forma, es un mini mundial. Tenemos a los representantes de cada continente, además del organizador del Mundial y el último campeón. A saber los equipos son: en el Grupo A: Sudáfrica, Irak, Nueva Zelanda y España; Grupo B: Estados Unidos de Norteamérica, Italia, Brasil y Egipto.
A simple vista uno ve que el nivel de juego que se debe tener en Oceanía es desastroso. El equipo neozelandés tiene claras deficiencias en todas las zonas de la cancha. Si uno piensa por qué no está Australia, debería saber que los canguros optaron por jugar en la zona Asiática para llegar con un nivel de competición más alto al mundial (para el cual ya están clasificados).
Los "All Whites" tuvieron un debut para el olvido. En frente estaba España, flamante campeón de la EuroCopa pasada, donde desplegaron un tipo de juego muy parecido al que practica el Barcelona -esto es buena medida porque el medio campo es el mismo:Iniesta y Xavi, además de Fábregas, de las canteras catalanas. Aunque en esta oportunidad no pueden contar con el manchego por una lesión que prefirió no ver ni sentir en la final de la Champions, el esquema que plantea el DT del Bosque es similar.
En la cancha se vio qué equipo tiene aspiraciones a ser campeón del mundo y cuál quiere hacer una presentación digna. No le tomó ni un tiempo tener una ventaja de 4 a su favor. Los goles, interesantemente, llegaron todos por el mismo lado: la banda izquierda (incluyendo el número 5 y el que le hicieron a Irak en la mañana).
Sin embargo, esta superioridad no se vio frente al conjunto asiático que en su primer encuentro habían empatado frente al local. Los iraquíes compensan con mucho coraje la falta de habilidad, pero saben a qué jugar. Esto en gran medida gracias a su entrenador, el viejo zorro de Bora Milutinovic, quien planteó un esquema netamente defensivo. Línea de 5 al fondo, 4 volantes con clara vocación defensiva y un hombre sacrificado de punta que trataba de buscar el error de los defensas españole que nunca llegó.
La Furia buscó, rotó el balón, le pegó de media distancia, pero el arco estuvo bien cerrado. El gol llegó más por desatención iraquí, que por mérito español. Un centro desde la izquierda que encontró solo a David Villa en el borde del área chica. Los defensores se habían ido, todos, con Fernando Torres.
Hoy España podrá dormir tranquila, con el pasaje a la siguiente fase en su haber, pero del Bosque tendrá que saber plantear mejor este tipo de encuentros. Es cierto que tuvo dos variantes fundamentales en la media cancha, donde Fábregas y Riera no pudieron estar dándole paso a Matta y Cazorla, quienes no fueron los conductores ni pudieron desequilibrar a la defensa rival.
Ahora tienen que esperar a su rival. Del Bosque señaló que les da lo mismo, al igual que Villa. En palabras del goleador valenciano, "si queremos ser los mejores, hay que ganarle a todos".
Su posible rival se conocerá en el fin de semana. Salvo alguna rareza, saldrá del encuentro entre Brasil e Italia, quienes deberían llegar ya clasificados a este partido.
Mañana los encuentros serán entre Brasil, que supo vencer con más coraje y pundonor que otra cosa a Egipto, y Estados Unidos, que dio una muy buena impresión ante el actual campeón del mundo.
Mi pronóstico va por una victoria Brasileña, esta vez más clara y concisa. Los sudamericanos saldrán a golear a su rival, aunque no creo que la tengan fácil. Pero eso sí, no van a querer ningún tipo de sorpresa.
En el otro encuentro, Italia se las verá ante Egipto. En su primer encuentro, los italianos tuvieron muchos problemas para sobrepasar el cerco defensivo de su rival, llegando al arco a través de remates de media distancia. Creo que con este antecendete, los norteamericanos no esperarán tanto pegados a la línea de fondo, lo que dará la oportunidad a sus delanteros de verse mano a mano con Howard.
El futuro ganador de ese grupo no se ve claro, por lo que el rival de España no se sabrá hasta el domingo. En líneas generales, creo que los ibéricos llegan con un récord de partidos invictos que espero pierdan, porque en el Mundial les va a pesar. Son los candidatos a llevarse este título y el que se jugará en menos de un año. Pero que comiencen con lo que tienen al frente y así paso a paso podrán conseguir algo que nunca se les dio. Mi candidato siempre viene de la tierra del catenaccio. Veamos qué pasa.

miércoles, 10 de junio de 2009

Para seguir sufriendo.


No quiero esperar a ver la conferencia de prensa. No me interesa saber las explicaciones que José Guillermo del Solar dará para tratar de explicar por qué se perdió este partido. Ya no me importan las razones. Estamos últimos de la tabla. Nadie me podrá meter en la cabeza que tenemos esperanzas, siquiera, de quedar penúltimos.

El encuentro ante Colombia debe ser lo más decente (ojo, decente no significa jugar bien) que recuerdo de estas eliminatorias cuando salimos de Lima. No tanto por el 1-0 en contra, sino por lo que vi en algunos de los muchachos con camiseta blanca y roja en la cancha. Algo que estuvo ausente contra Ecuador tan solo 3 días atrás. Percibí algo de amor propio y con eso, como mediocre espectador peruano de fútbol, me quedo. Para rescatar algún aspecto. A eso ha llegado esta selección: solo nos queda salvar su esfuerzo y entrega.

Hubieron dos tiempos bien marcados por los 15 minutos de descanso. En la primera etapa se vio más de lo mismo. Un equipo peruano sin alma ni corazón. Resultado de esto fue que jamás tuvimos el balón ni un remate al arco. Colombia, con su pobre efectividad en el área rival (solo 7 goles en las eliminatorias, el cuadro con menos goles, al igual que Perú), nos perdonó como no lo hizo Chile, Ecuardor, Uruguay… ustedes entienden.

Sin embargo, y a pesar de todas sus deficiencias en el arco contrario, se las arreglaron para marcar un gol y fue suficiente para ganar el partido. La jugada llegó tras un tiro de esquina, Leao Butrón no corta el centro, el balón se pasea por el área, nuevamente se pone en juego con un pase al ras del piso que encuentra Radamel Falcao dentro de la zona del portero, un toquecito y a celebrar un triunfo justo, aunque ajustado. Los colombianos ya están acostumbrados a ese marcador.

De ahí en adelante fueron errores colombianos en la definición, pocos aciertos defensivos de Perú, pero mucho garra en el medio campo para recuperar el balón. Colombia se vio serena con la pelota en sus pies, es lo que mejor hace. Tocar y tocar. Realmente no sé en qué posición estarían en la tabla si sus delanteros fueron más efectivos.

Con la llegada del segundo tiempo apareció en la cancha otro equipo. Uno que parecía que no estaba contento con el resultado y buscaron empatar el partido a toda costa. Siempre intentos, siempre coraje, nunca ideas. Luís Ramírez dejó el centro de la cancha que Chemo le había asignado y se tiró a la banda, pidió el balón y se decidió a encarar. En el lado opuesto, un tímido Trujilo pasaba ocasionalmente la media cancha. Le quedó grande el partido, aunque no lo hizo tan mal.

Arriba lo de siempre. Guerrero y Fano peleando contra la defensa rival. Sin embargo, este Paolo no fue el mismo del domingo. Encaró más, buscó a sus compañeros y tuvo ciertas oportunidades que lamentablemente no pudo concretar -parece que haberse arreglado con Carlos Álvarez le devolvió la mente al fútbol. El buen Johan en lo suyo, buscando espacios y molestando en la salida. Sin embargo, siempre se encontró en posición adelantada. Los dos se arreglaron para crear situaciones cuando tranquilamente no pudimos ir del estadio sin un solo remate (en el primer tiempo ni siquiera hubo uno).

De ahora en adelante el equipo peruano debería tener la misión de salir del fondo de la tabla y colocarse, al menos, sobre Bolivia. Nada con lo que uno podría estar contento, mas sería un objetivo, por ahora, real dado que las matemáticas así lo dicen. Si hablamos de posibilidades concretas, mejor esperamos unos cuantos milagros. Si no se puede, al menos dejar todo en la cancha, como hoy se vio en ciertos pasajes del partido. Cuando no se puede ganar, al menos se puede pelear.

Alineaciones

Colombia: Ospina; Perea, Yepes, Zapata, Guarín; Marín, Torres, Vargas, Zúñiga; García y Rentería (Rodallega). DT: Eduardo Lara

Perú: Butrón; Ballón (Sánchez), Rodríguez, Vílchez, Zambrano; De La Haza, La Rosa, Vargas (Trujillo), Ramírez; Fano y Guerrero (Rengifo). DT: José Del Solar.

Gol: Radamel Falcao (26’) (Colombia)

Estadio: Atanasio Girardot (Medellín)

Árbitro: Carlos Simón (BRA)

domingo, 7 de junio de 2009

La inmortalidad se crea


Cual cuento de hadas, al final de la historia Roger Federer vivirá feliz para siempre. Aunque en esta oportunidad no tuvo que enfrentar a su demonio español, tuvo que derrotar al desadapto matador de dragones (a saber: venció al 1, Nadal, al 10, Davydenko, al 12, González y al 14, Ferrer), de nombre Robin Soderling y de nacionalidad sueca, que osó romper el récord que ostentaba el buen Rafa en canchas francesas, quien se tuvo que contentar con ver la final por televisión. Para los detractores del suizo, que no le haya ganado al matador será siempre su gran objeción.
Hoy se hizo historia en las canchas de Francia, en el mítico Roland Garros. En este día cambió de manos el cetro del rey Sampras al nuevo monarca del deporte blanco. Federer venció a Soderling por 6-1, 7-6 y 6-4. No le tomó ni 2 horas acabar con su rival y conseguir el único Gran Slam que faltaba en su hoja de vida. Hoy se va a dormir con 14 títulos de los grandes -el mismo número que Pete- y la copa de los Mosqueteros -algo que el norteamericano nunca logró. El último jugador en conseguir tremendo mérito fue Andre Agassi, cuando en el 99 también terminó el póker en Paris.
Digo que hay un nuevo rey porque, a pesar que Sampras y Roger tienen el mismo número de Grand Slam, como ya mencioné antes, el suizo tiene un título en cada cancha: 3 en Australia, 1 en Francia, 5 en Inglaterra y 5 en Estados Unidos. Pocos son aquellos que supieron triunfar en cada superficie. Roger ssuma su apellido al de los más grandes de la historia, entre ellos, Rod Laver y Roy Emerson. Nada despreciable. A tener en cuenta que aún no se retira y ha demostrado que está en las mejores condiciones para seguir sumando.
Estadísticas aparte, el partido en sí dejó dos conclusiones: Soderling no estaba preparado para malograrle la fiesta a Federer y el suizo tiene casta para las finales. Dominó el 1er set a su antojo. En el 2do, después de ser atacado por un imbécil que entró la cancha, supo mantener la calma y llevar el partido al tiebreak, donde nuevamente mostró por qué fue el número 1 del mundo por tantos años. En el 3er set tuvo, como pasa con cualquiera, dificultades para cerrar el match, pero como ocurrió durante todo el torneo, su servicio lo salvó y borró las oportunidades de quiebre que tuvo el sueco.
Robin, al final del partido, pareció que había ganado. Con una sonrisa de oreja a oreja levantaba el trofeo del 2do puesto. Cabe resaltar un gesto que tuvo con Federer. Cuando este idiota -porque no hay otra manera de llamarlo- se metió a la cancha y se fue sobre Roger, el suizo quedó consternado. Minutos después, a la hora de reanudar el encuentro, Soderling en vez de tomar ventaja y apurar el juego, le dio una pausa extra a su rival, lo miró y le preguntó si ya estaba listo para comenzar. Fair Play.
Las lágrimas de Roger hoy mostraron lo mucho que le importaba conseguir esto. Hoy, con 27 años, ha logrado ser coronado como el mejor de la era abierta. A base de esfuerzo y coraje, sabiendo dejar atrás malos ratos en su vida, se hizo paso en el mundo del deporte blanco. Con su estilo y calidad se hizo inmortal.