
Ante las dudas que rodeaban el ambiente después de dos partidos sin conseguir un triunfo (sí, dos), el Barcelona saltó a la cancha y presentó 6 poderosas razones para callar las críticas. Su rival, el Zaragoza, no tuvo ni siquiera la opción de decir algo a su favor y salió goleado del Camp Nou.
Qué equipo, qué nivel de juego. Pensar que la era Guardiola se terminó porque empató contra el Valencia -uno de los mejores equipos en La Liga- y perder en casa antes el novel Rubin Kazan de Rusia -que jugó un partido formidable- es una cosa de locos. Es cierto que la escuadra azulgrana no desplegó su mejor juego, pero eso es normal. Si uno retrocede tan solo unos meses, piense en el febrero negro del Barcelona. Jugaba mal, perdía en Champions, le costaba ganar en la Copa del Rey y la veía negra en cada uno de sus encuentros por La Liga. Como todo en la vida, el futbol tiene ciclos porque los jugadores no siempre pueden estar al 100% en cada una de sus presentaciones que, como ya es sabido, abarca todo el año, casi sin darle respiro a los futbolistas.
Lo de ayer fue la mejor prueba para callar a los críticos del momento. El Barcelona, pierda, gane o empate, siempre juega a lo mismo. Rota el balón con claridad, encuentra espacios en las defensas rivales porque sabe esperar, y todas sus líneas tienen la capacidad de hacer la diferencia en el marcador. Ayer lo demostró Keita con 3 goles. En otros momentos será Puyol o Piqué. Es una cuestión de confianza, de buen juego.
Lo de Messi merece simplemente palmas y admiración. Es un chico, considerado por un gran porcentaje de la prensa calificada y de sus compañeros, como el mejor futbolista sobre la tierra, juega con la 10 en la espalda (para un argentino no es poca cosa), es criticado por sus bajas actuaciones con su selección (que para mí no son del todo válidas). Ese muchacho sale con todo ese peso a la cancha e igual demuestra por qué vale tanto. Ayer tal vez hizo un gol, pero su emoción cuando tiene el balón contagia a sus compañeros e infunde miedo a sus rivales.
Con todo esto no digo que el Barcelona vaya a repetir los triunfos de la temporada pasada, lo único que es que hablar de un mal momento por dos encuentros es una tontería. Este equipo aún tiene hambre de triunfos y sé que van a ir por ellos.





durar 45 minutos y nadie se queja. Un partido para volver a ver, en especial por Manuel Pellegrini, DT del Real Madrid.

