martes, 20 de octubre de 2009

Todos juegan


Cuando el Barcelona gana, nadie se sorprende. Cuando juegan bien y golea, nadie te llama o te manda un mensaje. La noticia, la que mañana va a salir en portada de los diarios deportivos y que ahora empieza a recorrer los portales on-line, es la derrota del mejor equipo del mundo -en el Camp Nou- ante un desconocido, un tal Rubin Kazan.
La escuadra rusa tuvo un planteamiento inicial que solo su DT y los once en cancha sabe, porque encontrarte con el marcador a favor a los 2 minutos cambia todo, a través de un gran remate de media distancia de Ryazantsev que tomó mal parado a Valdes y calló a toda una ciudad.
De ahí en adelante todo fue cuesta arriba para el Barcelona, que además llegaba con dudas a este encuentro. Durante el fin de semana demostraron poco y nada ante el Valencia, aunque lograron sacar un empate más que celebrado. Ahora tenían a un rival diferente, que no lo iba a atacar de frente, sino que se paró bien en el fondo y apretó los dientes en el medio para impedir que Xavi e Iniesta hicieran de las suyas. Arriba ni Pedro ni Messi desbordaron, siempre tocando el balón hacia atrás, lo que quitó espontaneidad al atanque azulgrana.
La llegada del segundo tiempo trajo un buen pase en profundidad que encontró a Zlatan dentro del área. El 9 sueco muestra partido a partido por qué la hinchada azulgrana no extraña a Samuel Eto´o. A pesar del gol, el Barça jamás encontró su estilo. Se les vio peleados con el balón, raro en el equipo de Guardiola, que parece empezar a sentir el rigor de la temporada (Champions, La Liga y Eliminatorias) y de contar con un plantel relativamente corto. (Ojo, Guardiola lo dijo a comienzo de la temporada).
El Rubin Kazan nunca se desconcentró, fue firme en la marca -sin golpear- y correcto en las contras. Es así que Karadeniz, al minuto 73, recibió un balón dentro del área y tocó bien ante la salida de Valdes. Nadie lo podía creer. Y para agrandar la desazón, Toure estrelló un cabezazo a pocos segundos de la finalización del encuentro. El equipo no solo tuvo una mala actuación, sino que, a diferencia del sábado, la suerte no los acompañó.
Sería tonto afirmar que la grandeza del Barcelona empieza a desaparecer, pero lo que sí es cierto que poco a poco algunos equipos le cogen la mano al estilo del Barça y encuentran la fórmula (momentánea, porque por ahora no es sistemático) para contrarrestar el bueno juego que proponen los muchachos de Guardiola, quien ahora tendrá que trabajar a fondo para recuperar el brillo de su equipo.
Al menos podrán festejar que en su grupo nadie se dispara. El Dinamo de Kiev logró un valioso empate ante el Inter de Milan 2-2. El equipo italiano ha logrado 3 puntos, el resto lidera la tabla con 4. Aún faltan 9 puntos en juego y mucho tiempo para replantear. Veamos qué pasa, pero por ahora todos juegan.

2 comentarios:

Coco Lazzo Arias dijo...

El fútbol es espectacular. Un equipo "desconocido" le puede pintar la cara a uno de los más grandes de Europa. Pero mañana el Real le gana de todas maneras a ese equipito de Milán...

elperroviale dijo...

Tienes toda la razón. Fueron parecidas a las palabras de Pep.