domingo, 8 de noviembre de 2009

El real Madrid

Con más fuerza que inteligencia, con más instinto que razonamiento, así se vivió el clásico de la capital española que dejó al madrid de blanco con un triunfo justísimo por 2-3, que no le sobró nada y brindó todo. Hubo emoción, goles, patadas y golazos. Todos los elementos típicos de un partido de este calibre.
Mucho se puede hablar durante la semana de cómo llegan los equipos al partido. Que el Atlético de Madrid esté pasando por su peor momento desde que cayó en la segunda, es cierto. Que el Real Madrid tiene problemas internos y los resultados no son lo deseados para la inversión, es cierto. Pero tanto bla bla bla desaparece cuando el árbitro pita y arranca el encuentro, porque los clásicos son así. Eso los hace únicos. El momento de cada escuadra queda atrás y poco a poco se da paso a lo que los espectadores fueron a ver: una lucha de poder a poder, sin importar que uno esté peleando por salir del fondo de la tabla y el otro por no alejarse del líder.
Sin embargo hubo que esperar hasta entrado en el segundo tiempo para observar toda la magia de este encuentro, dado que en la primera parte fue casi un monólogo ofensivo del equipo de Pellegrini. Primero fue Kaka el que dio el golpe al inicio del partido con un soberbio disparo de media distancia. Después apareció Marcelo, este lateral-volante-extremo brasileño que sigue sin encontrar un puesto fijo en la alineación del ingeniero que sigue terco en su decisión de tenerlo dentro de la cancha. Esta vez pagó dividendos con un gol que el clon de Robinho debería guardar en su videoteca personal.
Así y así llegó el segundo tiempo. La entrada de Aguero le dio un mayor peso ofensivo. El kun le dio movilidad y picardía al equipo colchonero. Pero poco y nada pueden hacer los delanteros cuando su defensa sigue estando de más. Esta vez fue Perea el que decidió que era momento de encarar a Higuaín cerca de su arquero. Finta por aquí, amague por acá y el pipita que se aburrió, le puso el cuerpo y le robó el balón para quedar cara a cara frente a Asenjo, quien no tuvo más remedio que sacar la pelota del fondo de su arco.
Sin embargo, cuando uno pensaba que el encuentro ya estaba para otra cosa apareció el empuje de un equipo que no quería salir goleado de su propia cancha. Primero Forlán, después Aguero para burlar a Pepe que había sido el mejor defensa y antídoto contra las embestidas colchoneras. Con el 2-3 y tan solo 10 minutos restantes en el reloj, el Atletico buscó el empate pero apareció el santo Casillas para evitar la catástrofe.
El Atlético sigue sin levantar cabeza en la tabla, aunque puede que este final del partido lo ayude. El Real sigue a la caza de un Barça que es más líder que nunca y que borra con bueno juego y goles las dudas que le van saliendo al paso cuando no gana. Poco a poco el ambiente se prepara para el super derbi. Que Dios me coja sentado frente a un televisor.

1 comentario:

SYSMEDESIGN dijo...

Hey , que no decaiga el blog , dale segui pa delante que esta bueno .!

Un Saludo de todo el CNE !